Háblame de la emigración

Hijo de emigrantes, José Luis nació y vivió en Cuba hasta los cuatro años, cuando lo mandaron de vuelta para Galicia, en donde permaneció hasta los veintisiete años. Trabajaba en A Coruña como administrativo en una empresa de construcción, pero aun así quiso emigrar para mejorar su situación motivado por la «envidia» que sentía cuando veía las fotos de los emigrantes en Venezuela, que a los dos años ya tenían un automóvil, cuando aquí aún no había casi ninguno.
Se marchó con su mujer a Cuba, donde ya había estado su padre para mejorar su situación económica. Allí trabajó como contable en una notaría; sin embargo, después de un tiempo, un amigo suyo de Mugardos le recomendó ir a EE.UU. Por aquel entonces había que anotarse en una lista de espera, pero él, por ser nativo cubano, tuvo mayores facilidades para ir legalmente a EE.UU. Su mujer, en cambio, tuvo que permanecer en Cuba hasta que él envió al consulado un certificado de que estaba trabajando en EE.UU.
José Luis se marchó de Cuba el 2 de agosto de 1958, seis meses antes de que Fidel Castro entrara el 8 de enero de 1959 en La Habana, consumando el triunfo de la Revolución y el derrocamiento del dictador Batista.
Su destino en EE.UU. fue Nueva Jersey. Allí tuvo su primer trabajo en una fábrica de discos de vinilo, la Synthetic Plastic Company. Después trabajó como estibador en el puerto de Newark, el que sería su empleo definitivo y un trabajo muy duro que fue mejorando progresivamente con la modernización técnica de los puertos. Su labor consistía en manejar grandes grúas para movilizar mercancías en contenedores.
José Luis y su mujer habían dejado al cuidado de sus abuelos paternos en Galicia a una de sus hijas, y tuvieron otra en EE.UU. Cuando regresaron a Galicia a buscar a su hija para llevarla con ellos, la niña tenía doce años y ya no quiso ir a EE.UU., por lo que continuó allí.
Su vida laboral en EE.UU. fue de mucho trabajo, en ocasiones los siete días de la semana, algo que los americanos no hacían. Pero su objetivo era ganar dinero y ahorrar para volver. En 1980, y después de veinte años trabajando en el puerto, José Luis tuvo un accidente laboral muy grave que motivó su regreso a Lugo.
Como su hija estaba casada en EE.UU., durante mucho tiempo fueron todos los años a pasar unos meses con ella, hasta que esta regresó también definitivamente.