Háblame de la emigración

Dorinda tenía familia en Venezuela, y para allí se marchó en 1971 con su marido para mejorar económicamente, pese a él tener ya trabajo en Ourense. Para marcharse tuvieron que pasar los exámenes sanitarios exigidos y esperar a tener un contrato.
Su marido encontró trabajo en la construcción y ella de empleada en un taller de confección muy grande. En Venezuela vivieron muy bien, tenían un apartamento alquilado y fue allí donde nació su hija.
En el país americano se hicieron socios de la Hermandad Gallega, un lugar de encuentro entre personas gallegas donde se asistía a bailes y había piscina y todo tipo de servicios.

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