Háblame de la emigración

Pilar emigró a Suiza en 1980 por la falta de recursos y de trabajo en Ourense. Tan pronto consiguió arreglar los papeles y tener un contrato, se marchó para junto a su marido, que ya estaba en el país.
Aquí dejaban a una hija a cargo de los abuelos, mientras ellos conseguían arreglarle los papeles para poder llevarla, lo cual consiguieron hacer dos años después.

En Suiza trabajó en una tintorería durante los diez años que estuvo en el país. Debido al problema del idioma tuvo que empezar desde abajo y, a fuerza de trabajar muy duramente, llegó a ser gerente de la empresa.
Su vida allí era de trabajo y más trabajo, y cuando tenía tiempo libre se reunía con otras familias gallegas.

Con su compañera en la lavandería donde trabajó al llegar a Xenebra