Háblame de la emigración

Francisco se marchó con veinte años a Francia pese a la oposición de su familia, ya que aquí no había trabajo ni veía futuro. A través de Emigración consiguió un contrato en una fábrica de fundición. Se marchó en 1963, y a los diecisiete meses tuvo que regresar para hacer el servicio militar, pero en cuanto acabó se volvió para París.
Allí trabajaba en la hostelería, en un restaurante donde comía mucha gente famosa. En un principio empezó con un contrato para lavar la vajilla y, a base de ir aprendiendo el idioma, consiguió que lo ascendiesen a camarero. También trabajaba limpiando cristales y de chofer para unas señoras muy ricas.
En Francia vivía en una habitación de un hostal, y la juventud se reunía en la sala Bataclan para divertirse. Allí conoció a su futura mujer, y juntos decidieron volver para Ourense, donde él pudo abrir un bar en la Plaza Mayor y su mujer una mercería.

Carnet que le hicieron con su grupo sanguíneo
En las fuentes de Trocadero
En su moto que compró para desplazarse por París
En su trabajo