Háblame de la emigración

Dolores Nodar Rodríguez nació en Torible (Lugo) el 4 de febrero de 1938. En 1956 se fue para Venezuela y volvió a España en 2018.
Su padre era guardia civil y vivieron en distintos destinos, Guntín, Castellón y Chantada. Eran 8 hermanos y todo era una pobreza, no había nada de trabajo.
A los 16 años Dolores llegó a Chantada, donde conoció a un chico del pueblo, Tomás, que era ebanista, pero la pobreza de la zona le hizo decidirse a marchar a Venezuela, a Caracas, sin trabajo y sin conocer a nadie allí.
Al llegar, un matrimonio español lo acogió (había mucha ayuda entre los españoles) y le buscó una pensión. Tomás encontró rápidamente trabajo en una carpintería. Lola, ya con 17 años, le dijo a su novio que tenían que tomar una decisión, o se casaban o se terminaba la relación. Pasado un año, se casaron por poderes, ya que Tomás no tenía dinero para venir a España. En 1956 ella se fue para Caracas con una hermana de él, su padre le pagó el pasaje y viajaron 12 días en el barco Venezuela.
Cuando llegaron, estaba su marido esperándolas y en una semana ella encontró trabajo en una fábrica de ropa interior, pero en seguida se cambió a una fábrica de champús porque ganaba más. De Caracas decidieron trasladarse a Barquisimeto; su marido consiguió un buen trabajo en la Mercedes y ella se dedicó a cuidar a sus cuatro hijos. Después se fueron a Acarigua-Araure y pusieron un negocio de máquinas de coser donde trabajaron 40 años. Vivieron muy bien y viajaron por toda Venezuela.
A los 52 años se quedó viuda y siguió con la empresa. Un año antes había entrado como voluntaria del grupo de Voluntariado del hospital. Empezaban a escasear medicinas y personal, y los voluntarios ayudaban a los enfermos, hacían cuestaciones... y esto le ayudó a superar su duelo. A los 80 años volvió a Ourense porque necesita una medicación que allí no podía conseguir. Se ha integrado en el grupo de voluntariado del Espazo +60 de Ourense, en el taller de reciclaje y en el programa de Fálame da emigración.
Ha sido muy feliz en Venezuela y no tenía intención de volver a su país, pero las circunstancias la han obligado a tomar esta decisión.

Con su familia
Con su grupo de amigas
Con voluntarios en el hospital