Háblame de la emigración

Los padres de Aurora emigraron a Suiza en 1962 por motivos económicos, y la dejaron a ella aquí con una tía y a su hermana con los abuelos. En 1965 sus padres regresaron de visita, y en el momento de marcharse las niñas se aferraron a sus piernas para que las llevasen. Así fue cómo se marchó para Suiza a la edad de doce años.
La vida cotidiana en el país de acogida fue muy difícil durante los primeros meses, ya que iba a la escuela y no entendía nada. Sus padres decidieron mandarla a unas clases para aprender alemán y así se fue integrando. Lo que más le llamaba la atención de los suizos era su puntualidad, la limpieza y el orden.
En Suiza conoció a su marido, un amigo de sus padres también emigrante; y poco a poco fue surgiendo la relación y vinieron a casarse a España. Hasta que tuvo hijos, Aurora trabajó en unas oficinas.
En el año 1975 hubo una crisis en Suiza, y su padre los animó a que montasen un restaurante, La Bodega. La mayor parte de la clientela era suizos, y regentaron el negocio durante diecisiete años. En ese momento Aurora se puso enferma y llevar el restaurante le suponía mucha tensión, por lo que decidieron dejarlo todo y regresar a Galicia. El retorno no supuso ningún momento traumático, ya que ellos tenían aquí su propia casa y venían todos los veranos a pasar las vacaciones.

Con su hermana y su madre al llegar a Suiza