Háblame de la emigración

Marchó buscando una vida mejor y volvió por amor.
Manuel Soto marchó de su tierra buscando una vida más cómoda y dejando atrás una Galicia destrozada por la postguerra pero el amor le hizo volver.

Por qué decidió marchar?

La situación en esa época estaba fea, y yo quería marchar. Yo le escribía las cartas a mi abuela porque ella no sabía escribir y un día le pregunté si podía pedirle a mi tío que tenía en Argentina que me reclamara. Y como aceptó me marché para allá en el año 1950.

¿Qué hiciste cuando llegaste allá?

Empecé a trabajar como cortador de confección y pasado un año, mi jefe me dijo:
-Gallego! Quieres entrar de socio conmigo?
-Pero como voy a entrar de socio? si no tengo con que.
-Pues tú vas al 40% y yo al 60%. Y estuve cinco años trabajando allí.

Por qué no seguiste trabajando con tu socio?

Teníamos un encargo para hacer los uniformes de los guardias de los tranvías pero con el cambio de gobierno ese contrato se extinguió. Esos contratos se conseguían a través de “amistades interesadas”.(Se ríe)

Qué hiciste cuando acabaste con tu socio?

Empecé por mi cuenta con un taller de confección.
Y le hacía la ropa a las grandes casas.

Con las costureras del taller

Cómo fue volver a tu tierra después de tanto tiempo?

Al cabo de tres años volví de vacaciones a Galicia. Y vine a gastar el dinero que gané (se ríe).
Yo tenía un pequeño objetivo, porque me dije a mí mismo:-Hasta que no pueda volver a Galicia con un coche, no vuelvo.
Y así lo hice. Regresé a mi tierra pasados unos años con mi coche en el barco.

Qué hiciste en los siguientes años?

Estuve de aquí para allá entre Argentina y España trabajando y fui en el año 1961. En aquel año conocí a mi mujer. Yo sólo hablé dos veces con ella y estuve dese 1961 hasta 1965 sin volver a España.

Fue ella la que hixo que volvieras año tras año?

Así es. En 1965 volví a estar con ella y desde entonces volví todos los años a España. Pero en 1967 no volví simplemente para verla, sino para casarnos.

Dónde decidiste vivir?

Fuimos a Argentina después de casarnos y estuvimos ocho meses para arraglar unos negocios que tenía abiertos allá y volvimos porque ella quería vivir en España. Y así lo hicimos.

Sigues en contacto con tus amigos de aquella época?

Si. Nos conocimos en el año 1957 y desde entonces jamás dejamos de ser amigos. Una de las cosas que tiene ser emigrante es que los amigos se convierten en familia.

Volverías a hacer todo lo que hiciste en aquel momento?

Si volviese a ser joven lo volvería a hacer una y otra vez porque fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida.

De los caminos de la Tierra Chá a 9 de Julio en Buenos Aires.

Bibiana Soto
Salesianos San Juan Bosco

El día de su boda
El coche que compró con sus ahorros
Trabajando como cortador de confección
Con las costureras del taller
Embarcando para ir a Argentina