Háblame de la emigración

Mi tío emigró a Alemania en 1971, con veinte años, por cuestiones laborales. Allí trabajaba en los astilleros y vivía en una residencia de la empresa.
La comunicación con la familia la mantenía a través de carta, y en el verano venía de visita. Aunque tuvo muchos problemas con el idioma, hace una valoración muy positiva de su experiencia en la emigración y considera que siempre fue muy respetado. El regreso tuvo lugar en el año 2008 cuando se jubiló y ahora, aunque está contento por estar de vuelta, echa de menos la familia que dejó allí.