Háblame de la emigración

Una historia interesante que contar es la de Claudia, una madre excepcional que fue en busca de un futuro mejor para sus hijas. Nació el 7 de noviembre de 1982 en Caracas, Venezuela. Sus padres provienen de Italia, pero formaron parte de la emigración masiva de Europa durante los primeros años del siglo XX. Dedicó parte de su vida a la industria farmacéutica; sin embargo, estudió en su país natal la Licenciatura en Educación hasta obtener el título summa cum laude.

A estas alturas, son pocos los que desconocen la situación actual de su país. Desde hace más de 25 años, Venezuela enfrenta una profunda crisis política, económica y social; motivo por el cual millones de venezolanos decidieron emigrar, incluida Claudia.

El primer destino de nuestra protagonista fue Leicester, Inglaterra. El 3 de septiembre de 2018 emigró por primera vez a los 36 años con sus dos hijas; Sofía, que entonces tenía 10 años, y Lucía, que tenía 3. Fue un viaje bastante largo, de una duración mínima de 10 horas. Primero llegaron a Madrid, después a Londres y finalmente a Leicester. Fueron 6 meses largos, llenos de experiencias y aprendizajes. Se dedicó firmemente al estudio del idioma; aprender a conducir vehículos por la derecha; y ayudar a sus hijas en todos los ámbitos. Luego de largas conversaciones con sus familiares más cercanos, decidió abandonar el continente debido a la soledad y la posición que desempeñaba.

De esta manera, a principios de 2019 se mudaron a Hermosillo, México. En esta ciudad desierta se encontraban algunos de sus familiares más importantes, quienes también le ofrecieron compañía, casa y trabajo. Claudia no sufrió problemas económicos en Inglaterra, pero sintió una mayor estabilidad en este nuevo lugar. Al principio estaba enfocada en colaborar con un proyecto familiar que estaba en marcha. A finales de ese mismo año se cumplió la meta de construir la Clínica Dental Sonríe Sonoran; por lo que inició su vida laboral en ese país como administradora al lado de su hermana menor Krizia en dicho establecimiento. Mientras tanto, sus hijas empezaban a adaptarse al Liceo San Agustín. Los habitantes los acogieron muy amablemente, de modo que en poco tiempo se establecieron prácticamente a la "perfección". Después de dos años y medio, las tres decidieron poner fin a este ir y venir, ya que si bien estaban muy bien integrados, no era el destino que tenían planeado desde que emigraron. Deseaban ir a Europa, donde claramente la seguridad no era un problema y donde las oportunidades educativas eran mejores.

Después de poner fin a esa etapa de sus vidas, el 7 de junio de 2021, tras el fin de la pandemia en México, viajaron a España. Sin duda, la elección de Galicia fue la mejor que pudo haber hecho. Con ellos se mudaron recientemente otros familiares que vinieron de Colombia, para ellos este país fue algo así como el punto de reencuentro definitivo. Claudia tuvo la oportunidad de hacer ejercicio, de conocer, de darle mayor estabilidad a sus hijas y de vivir con mayor tranquilidad.

A pesar de que el tema de la emigración a lo largo de los años no ha sido muy fácil para ella, considera que fue una de las mejores decisiones que pudo haber tomado. Salir de Venezuela, precisamente por las condiciones en las que se encuentra, no es un trabajo fácil ni muy realizable. Actualmente, Sofía, con 16 años; Lucía, con 8; y Claudia, de 41 años, descubren que después de estar yendo y viniendo durante tanto tiempo, finalmente se han calmado y se sienten como en casa.